El vapuleado elenco tricolor carga con una vergonzosa mochila hace casi seis décadas tras perder 8-0 un amistoso frente a la reserva de Colo Colo. El paso del tiempo y las constantes burlas convirtieron el mito en una humorada. “Ya van muchos años, y ahora hay que apuntar hacia arriba”, sentencia Francisco Aravena, presidente del club.

Cincuenta y ocho años lleva Tricolor de Paine cargando con una vergonzosa mochila: el mito de ser el peor equipo de Chile. Una chapa que se gestó en 1958 tras un “improvisado” duelo amistoso ante la reserva de Colo Colo que terminó 8-0 para los albos en el estadio Nacional, en la antesala de un amistoso entre los albos y Santos de Pelé.

“Efectivamente se perdió por ese marcador, pero hay un hecho importante: se jugó la revancha, la ganamos 1-0 y eso no salió en ninguna parte. Mi abuelo jugó ese partido del 8-0, no sé cómo invitaron a Tricolor, pero todo fue a última hora, no habían camisetas, un jugador prestó un camión y todos se fueron arriba. El arquero nunca había jugado a la pelota, lo llevaron porque lo pillaron sentado en una banca y lo echaron arriba. No había plata para la locomoción”, narra Felipe Silva, vicepresidente de Tricolor Municipal de Paine, quien revela que tuvo la intención de repetir el partido “pero nuestro estadio no reunía las condiciones, hablamos con la gente de Blanco y Negro y ellos quedaron motivados en venir a jugar”.

A partir de ese día se acuñó el término “más malo que Tricolor de Paine”, una carga que el club metropolitano quiere enterrar a partir de esta temporada cuando inicie su aventura en la Tercera División B, donde el primer objetivo es mantener la categoría.

El paso del tiempo se encargó de que el mote del peor equipo de Chile pasara de la vergüenza al humor. “Son temas circunstanciales. Antes de molestarme, me lo tomo con humor. Tener todo a la adversa hay que usarlo como una herramienta, ya van muchos años con ese peso, pero en definitiva hay que apuntar hacia arriba. Me quedo con el crecimiento constante y con la seguridad de que en ningún caso pasaremos por esa misma situación”, revela el presidente del club, Francisco Aravena.

César Fuentes, ayudante técnico de Jorge Pizarro, también golpea la mesa al referirse al cartel del equipo más malo del país. “La camada que viene tiene una mentalidad ganadora, para los chicos no existe otra meta que el ascenso, sólo han perdido dos veces en el año y en el camarín el mito de los más malos se toma con humor”, asegura.